Confianza en momentos de crisis y desolación. Análisis al Salmo 115 (113 B)

A continuación, presento una interpretación sobre el Salmo 115 (113 B), salmo que invita a la confianza en momentos de crisis y desolación, a continuación, su texto íntegro, en el que he resaltado palabras trascendentales en él. 

Salmo 115 (113 B)

1.  ¡No a nosotros, Yahvé, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria, por tu amor, por tu verdad!

2.  ¿Por qué han de decir las gentes: « ¿Dónde está su Dios?»

3.  Nuestro Dios está en los cielos, todo cuanto le place lo realiza.

4.  Plata y oro son sus ídolos, obra de mano de hombre.

5.  Tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven,

6.  tienen oídos y no oyen, tienen nariz y no huelen.

7.  Tienen manos y no palpan, tienen pies y no caminan, ni un solo susurro en su garganta.

8.  Como ellos serán los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza.

9.  Casa de Israel, confía en Yahveh, él, su auxilio y su escudo;

10.  casa de Aarón, confía en Yahveh, él, su auxilio y su escudo;

11.  los que teméis a Yahveh, confiad en Yahveh, él, su auxilio y su escudo.

12.  Yahveh se acuerda de nosotros, él bendecirá, bendecirá a la casa de Israel, bendecirá a la casa de Aarón,

13.  bendecirá a los que temen a Yahveh, a pequeños y grandes.

14.  ¡Yahveh os acreciente a vosotros y a vuestros hijos!

15.  ¡Benditos vosotros de Yahveh, que ha hecho los cielos y la tierra!

16.  Los cielos, son los cielos de Yahveh, la tierra, se la ha dado a los hijos de Adán.

17.  No alaban los muertos a Yahveh, ni ninguno de los que bajan al Silencio;

18.  más nosotros, los vivos, a Yahveh bendecimos, desde ahora y por siempre.

 

Sobre la delimitación de este salmo, a nuestro objeto de estudio, le antecede el Salmo 114; un himno de alabanza a Dios por la liberación de Egipto. En este hay un sentido muy poético, pues se les atribuye cualidades humanas a objetos inanimados. Esta cargado de alegría y regocijo, propio de la Pascua Judía y un sentido de esperanza, muy relacionado con el Salmo 115, que argumenta precisamente en la confianza que se debe tener en Dios. 

Tanto el Salmo 114 como el 115 apelan a acontecimientos del pasado; el primero al Éxodo y liberación de Egipto y el segundo a Dios como Creador de todo cuanto existe. Podemos concluir que, a nuestro objeto de estudio, le antecede un salmo fruto de la espontaneidad y de la esperanza en un Dios que hizo proezas por su pueblo. Por eso nuestro objeto de estudio apela a argumentos contra los ídolos, pues estos no pueden realizar ninguna de las ellas. A nuestro objeto de estudio le sigue el Salmo 116, un canto de acción de gracias, en donde el salmista agradece a Dios por liberarle de diferentes desgracias. 

Este salmo expresa que sus suplicas fueron escuchadas, su oración fue atendida. Recuerda la esperanza pasada y agradece en el presente. Este posee en su fórmula elementos parecidos al 115, pues hace memoria de acontecimientos pasados, en este caso son más personales; estamos frente a una exanimación de la propia vida.

El lugar que ocupa nuestro objeto de estudio en medio de estos salmos es especial, ya que le antecede una adoración espontánea y memorial de las acciones de Dios, él cumple la función de invitar a la confianza y búsqueda de la bendición divina en medio de las adversidades y le prosigue una acción de gracias, en donde examina la vida frente a Dios que siempre acude en auxilio que quienes confían en Él. El hilo conductor es búsqueda sapiencial en la existencia humana.

 La forma que posee el salmo 115 podemos presentarla con la siguiente tabla:

 

Momento

Versículo(s)

Partes

Introducción

1

1era.                    Argumentos contra la confianza en

los ídolos.

Argumentación contra la fe en los ídolos

2-8

Tesis central del Salmo: Casa de Israel, confía en

Yahveh, él, su auxilio y su escudo

9

 

2da.

Argumentos a favor de la confianza en los Yahvé.

Profesión de confianza en Yahvé.

9-11

La recompensa de la bendición.

12-14

Memorial de Dios como Creador de todo.

15-16

Conclusión; los muertos hacen silencio. Los vivos viven para bendecir.

17-18

 

Nota: cada parte está definida o delimitada por la acción de confiar; confiar en los ídolos y confiar en Dios. El nombre de Dios, Yahvé, es mencionado 12 veces en este salmo.


En cuanto al género que le corresponde este salmo puede ser considerado, en general, como un himno, pero posee diversos elementos; alabanza a Dios, bendición y acción de gracias, consejo sapiencial, etc. por lo que es difícil situarlo en un género en específico. Es posible que fuese usado en una asamblea litúrgica por la diversidad de expresiones antes mencionadas.


Todo apunta a que este salmo fue compuesto alrededor del año 597 A. C
., es decir, la época del destierro a Babilonia; la alusión a escudos, auxilio e ídolos, son pruebas de ello. El salmista usa un lenguaje basado en elementos del exilio, además de que conoce la promesa hecha a Abraham sobre la multiplicación de la descendencia. El lugar en donde se desarrolla también es Babilonia, hogar de los Baales, ídolos de fabricación artesanal y muy diversos con los cuales se había enfrentado el pueblo de Israel en sus pasadas monarquías y en la época de jueces. También la alusión a no poder glorificar (porque no poseían su único templo que fue destruido al ser conquistado) hace alusión a ser situado en el exilio, luchando contra la burla de sus conquistadores.

En lo referente a su contenido podemos decir que, quien compuso el Salmo y el Pueblo, no son capaces de glorificar, por esto pide que sea Dios quien adore, entendiendo el glorificar como participación divina en hechos históricos, como en (Ex 14,4.17). Quien cuestiona sobre su Dios es el extranjero que los conquista. Se procede a expresar el poder supremo de Dios (ver 1 Re 9,1 1s 46,10). El salmista proclama que los dioses paganos no son más que artesanía, hecha con materiales que el Dios verdadero creo. Hay un paralelismo con 1s 46 y Jr. 10, se plantean que no poseen siete cualidades que son imprescindibles para un ser: no hablan, no ven no oyen, no huelen, no palpan, no andan, no tiene voz su garganta. Es interesante que la primera mencionada es la capacidad de hablar, cosa que Yahvé siempre hacia con el pueblo a través de los profetas y la ley. El siete es buscado a propósito. Dios nos creó a su imagen y semejanza, pero cuando yo soy quien creó un ídolo me vuelvo como ese ídolo poco a poco. En el versículo 9 está la tesis central del Salmo; poner la confianza solo en Dios. Los versículos 9, 10 y 11 divide a Pueblo en casa de Israel, casa de Aarón y “los que temen”, a todos se les invita a confiar comparando esta confianza con una imagen bélica; el escudo. Esta imagen sirve para situar la composición del Salmo en un ambiente hostil o marcado por la guerra. La confianza que pide el salmista al pueblo será recompensada con una bendición que será para todos, es decir, no será fruto de la meritocracia sino del amor de Dios, que se recibe al confiar. La multiplicación de la descendencia es algo entendido en todo el A.T. (Véase Dt 1,11; cl. 1 Cr 21,3) como un signo de bendición y redención. Si el cielo es la morada de Dios, la tierra ha sido dada al hombre como su morada. No menciona una sola parte de la tierra, sino, que es plural. Es posible que haga alusión a los que murieron a manos de los babilonios al ser destruidos los dos reinos y que ya no podrán bendecir el nombre de Dios en la realidad terrena. Finaliza con el “nosotros, es decir, quienes vivían al momento de ser compuesto el Salmo; si estaban vivos era para que se cumpliera la promesa de descendencia y liberación, para alabar a Dios.



Desde una visión hermenéutica, podemos afirmar que, indudablemente en nuestros días el hombre quiere ser un dios; el uso desconsiderado de la tecnología y la ciencia, advertido desde el siglo pasado en la encíclica Fides Et Ratio, reduce al hombre a ser un simple objeto que crea más objetos. Se reduce su vida a una existencia solo terrenal, no hay una apertura a la trascendencia cuando el ser humano se concentra en la creatura y no en su creador. La invitación a la confianza, propia del Salmo, es necesaria en estos días; necesitamos más que nunca reconocer nuestra limitación, dejar de ver las cosas creadas como fines y usarlas como un medio para alcanzar el bien mayor; la vida en Cristo. No hacer esto sería morir, seria perder la posibilidad de plenitud. Creo que, en este contexto de pandemia, una interpretación autentica y profunda de este salmo puede apuntar nuestras preguntas del porqué de esta crisis: el ser humano cuando se aleja del Creador, pasa de ser imagen de Él a ser imagen de las cosas creadas; pudiendo ser un arma para sus hermanos. Hay que agradecer el don de la vida y todo lo que Dios ha puesto en nosotros pues son muestras de su amor que irrumpe en nuestra historia, sin nosotros merecerlo y quiere que lo aceptemos plenamente.


Nuestro objeto de estudio se compuso en la época del destierro a Babilonia, por lo que se encuentra relacionado con la realidad de un pueblo sin templo y oprimido por sus conquistadores. Es un clima hostil y de sufrimiento. Sin embargo, esto no hace que el salmista olvida a la historia de Salvación hasta entonces desarrollada en la cual ha intervenido Dios. Está circunscrito entre una alabanza a Dios por sus proezas (Sal. 114) y una acción de gracias, siendo él una invitación a la confianza (Sal. 116). Hay presente en el paralelismo con los números doce (las veces que se menciona el hombre de Dios) y el siete (las cualidades antropológicas que no tienen los ídolos). Quien pone su confianza en ellos se será imagen de ellos eventualmente. El salmista invita a recordar al Dios verdadero, cuya residencia es el cielo y en su amor ha dado al hombre la tierra; la que es asumida como un don. La analogía entre vivos y muertos, siendo estos últimos incapaces de recibir las bendiciones mencionadas, hace alusión no solo a la muerte terrenal, sino a la muerte de confianza en Dios, cuando se pone está en las cosas creadas.

Concluyo en que este salmo posee una riqueza tanto en su estructura literaria, como en las posibilidades hermenéuticas, pues es fácil ver reflejado su simbología y argumentos en el contexto actual en el que el desarrollo de las ciencias y tecnologías tiende a deshumanizar y matar la confianza en Dios, cuando estos dones son considerados como fines. Es una invitación a creer en Dios plenamente.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

“Milagro en la Celda 7” un análisis desde la moral cristiana

El arte al servicio de la fe. Imágenes y símbolos cristológicos

Diferencia entre religión y espiritualidad según Pierre Teilhard de Chardin